Los iPods se están soltando. Qué lástima que no los escuche nadie, con lo que se esfuerzan... Para hoy han escogido De flor en flor, de Juan Sinmiedo (o Juan Guillén, como prefiere ser llamado ahora), una canción que, hasta hace un rato, andaba incompleta y abandonada por ahí por su disco duro. El piano corre a cargo del iPod negro, que no ha querido salir en la foto.
02 enero 2008
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10 comentarios:
Queremos ver al iPod Negro!!!
Queremos ver al iPod Negro!!!
Y quiero que me enseñen a escribir bien!!!
(por lo del nick tan bien escrito)
Queridos "fandel ipodnegro" y "fan del ipod negro":
En estos momentos, iPod negro no está localizable, pero, como secretaria personal suya que soy, quiero daros las gracias a los dos en su nombre por vuestros cumplidos. El mismo iPod negro os responderá personalmente.
Muchas gracias.
Más que soltándose, los iPods se están desatando. Y eso nos encanta. Es una grata sorpresa comprobar cómo la familia crece y acoge en su seno a otro miembro (no he podido evitar imaginarme a Sam al piano, tocándola una y mil veces). Yo también clamo por que el iPod negro se muestre ante el público al que se debe.
Desatados, desinhibidos estamos, sí, enseñando las vergüenzas...
El iPod negro no ha llegado aún a nuestro grado de desmelene (nunca mejor dicho, en mi caso), pero es probable que mañana tenga unas palabras para todos sus fans. Lo de mostrarse ya va a ser otro tema.
Esto de que se me acumulen los mensajes es algo insólito y la prueba fehaciente de que los iPods darían mucho que hablar, tal y como vaticiné en su día.
Cambiando de tema, si Juan Sinmiedo ya era un nombre artísticamente bastante discreto, Juan Guillén ni hablemos. Menos mal que desde aquí se le promociona que si no...
Por cierto, maravillosa la lluvia de flores. ¡El iPod rosa for president!.
Con la emoción del momento, olvidé firmar el comentario anterior: sí, soy yo, Eight, nada de Anónimo.
Gracias, Eight. Tú SIEMPRE nos has apoyado durante toda nuestra carrera, desde nuestros comienzos hasta ahora que vivimos estos días de gloria. Te debemos tanto... :)
¡Y qué llanos que son!. Dan las gracias personalmente a su(s) fan(s). No se les ha subido nada a la cabeza (bueno, a los mexicanos sí).
Ahora, el reto que se les presenta por delante a los iPods es superar su propio éxito, tarea harto complicada.
Demos gracias (¡oh, sí!) por otro día con ellos en nuestras vidas y aguardemos al próximo amanecer, en el que seguirán dando sentido a nuestra existencia.
Amén, Eight, amén.
No escogimos esta vida porque fuera una vida fácil, como he visto por ahí escrito, sino porque cada día supone un reto: el reto de mantener viva la llama en cada uno de vuestros corazones (o en el tuyo, al menos). Encenderla es fácil, hacerla eterna es solo cosa de los grandes.
Gracias de nuevo, amiga.
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