Ayer salió a la venta en iTunes lo último de Billy Joel, que no sacaba nada nuevo desde All My Life —regalo de San Valentín para su nueva esposa Katie Lee— en febrero de este año, un standard bastante simplón que no debió de tardar en componer más de cinco minutos, que es lo que dura, y que no estaba a su altura.
La nueva canción se llama Christmas In Fallujah y es más o menos igual de decepcionante que la anterior. La letra y la música son suyas, pero la interpretación corre a cargo de Cass Dillon, un cantautor de Long Island «descubierto» —si es que había algo que descubrir— por Tommy Byrnes, guitarrista que colabora desde hace años con Billy Joel. Según la nota de prensa publicada en la página oficial de Joel, Christmas In Fallujah nace como respuesta a las cartas de soldados en Iraq que el cantante ha recibido. Los beneficios del sencillo irán a parar a la organización Homes For Our Troops.
Como canción de guerra que es, resulta inevitable compararla con Goodnight, Saigon, y creo que sobra decir cuál de las dos sale perdiendo en la comparación. De Billy Joel se espera más que una canción que parece haberse escapado de un disco de Nirvana o de Pearl Jam. Tengo que decir a su favor, sin embargo, que aunque empieza mal, muy mal, y acaba peor (insistiendo una y otra vez en la rima Hallelujah-Fallujah), la subida de tono a lo No Man's Land —a la que me recuerda un poco, por eso y por el guitarreo— y los arreglos morunos la salvan de algún modo.
Aquí está el vídeo de su presentación en un concierto en Chicago hace unos días, para que se vea que no me estoy inventando nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario